Este es un relato de los antecedentes e inicio de Uconecta, una red social para estudiantes universitarios. Una historia para los interesados en startups y en el cambio que necesita la educación en América Latina.

Empezando con bombos y platillos

Fuente: Startup Perú, Ministerio de la Producción

El día de la ceremonia de premiación de Startup Perú 2015 me levanté como de costumbre, tarde y con mucho sueño, o eso creo… el que no durmió bien fue mi socio y buen amigo indio(1) David Jeyachandran, fundador de Uconecta, quien para llegar a la premiación tuvo que viajar a Lima desde donde el vive en Arequipa. Ambos tuvimos que luchar contra el tráfico hasta llegar al Country Club Lima Hotel, cada uno por su lado pero llegamos a tiempo.

Era la primera vez que estaba en una ceremonia de premiación, que parecía más bien una boda, donde se celebra a lo grande con la expectativa de una vida en familia llena de felicidad. Este entonces era un acontecimiento que sirvió para marcar el inicio de un proyecto con grandes expectativas, un gran sueño.

Nace una nueva red social en América Latina

Fuente: Uconecta

Cuando regresé a casa ese día no podía dormir, el sueño de convertir a Uconecta en una verdadera red social me mantenía despierto. En América Latina, los estudiantes de familias con recursos, tienen acceso a herramientas on-line que les ayudan a trabajar en equipo, para compartir su conocimiento y recursos, entre otras cosas. Me preguntaba si realmente era posible proveer las mejores herramientas educativas a todos los estudiantes, sin diferenciar su condición económica. Tal vez no era el mejor momento para cuestionarme, pero siempre hay momentos de incertidumbre en el camino. En realidad, estaba comenzando a darme cuenta de la magnitud de un proyecto como Uconecta ¡felizmente tengo un socio!

“Todo empezó como jugando”

¿Cómo me metí en esto? Es la pregunta que a veces me hago. Para nada es una queja, sino que más bien creo ser muy afortunado. El 31 de Mayo de 2011 recibí por primera vez un mensaje de David, donde me decía: “Estoy llegando a Perú mañana (1º de Junio) desde Australia y quisiera ser parte de la comunidad de Drupal”. A las pocas semanas mi esposa y yo lo conocimos en persona, además de su esposa y sus tres hijos. Ellos habían decidido ser misioneros en Arequipa, así que David dejó su trabajo estable como Senior Software Engineer en el banco Australiano Suncorp para venir a vivir con su familia al Perú. ¡Nada más y nada menos!

Seis meses después David ya se había establecido en Arequipa y se las arregló muy bien para superar las barreras culturales y del idioma. El Ingeniero de Software que lleva por dentro lo impulsó a liderar y organizar los primeros eventos en la naciente comunidad de Drupal en la ciudad blanca. Como dicen: “la cabra siempre tira al monte”.

Recuerdo que en Mayo de 2012 renuncié a mi trabajo y junto a mi esposa Nancy iniciamos Dilygent. Fue por esos días que David hizo el siguiente anunció:

Fuente: https://groups.drupal.org/node/243553

De una forma o de otra mantuve el contacto con mi amigo indio. El me mantenía al tanto de sus travesías como misionero y profesor del curso libre de Drupal en UNSA, yo le contaba las mías en la comunidad de Drupal y Dilygent.

Atreviéndose a terminar con la ignorancia

No creo en las coincidencias, en 2012 el Perú fue honrado con la última posición en el ranking PISA ¡Qué vergüenza! Al mismo tiempo las comunidades de Software Libre en América Latina (y especialmente la de Drupal) comenzaban a establecerse e intercambiar experiencias en sendas conferencias internacionales. Dos años después David se acercó a Dilygent para solicitar un desarrollador, alguien que pueda construir una demo de red social integrada con Facebook. Debo confesar que me pareció una locura, pero hay que saber apoyar a los amigos. Pasaron algunos meses mientras la idea de negocio comenzó a tomar forma. David evangelizó su propuesta en donde encontró el espacio. Varios estudiantes se ofrecieron como voluntarios al proyecto y la visión se cristalizó en la mente del fundador.

David Jeyachandran. Fundador de Uconecta. Fuente: Drupal Arequipa (Grupo de Facebook)

Emprender requiere estar dispuesto a hacer no solamente lo que nadie quiere hacer, sino lo que a nadie se le ocurriría, por más obvio que parezca. David se enteró del concurso Startup Perú y se dispuso a iniciar el trámite. El creyó en su visión de acabar con las diferencias de clase en la educación y plasmó eso en su propuesta. Su proyecto fue muy bien recibido en el concurso y finalmente lo ganó. El es quien se atrevió a proponer una solución para mejorar la calidad educativa en América Latina.

Cómo y por qué decidí unirme a una Startup

En 2014 comencé a leer The Lean Startup(2), me sentí muy identificado con las ideas de ese libro. De hecho “me movió el piso” y me dio muchísima curiosidad el pensar en iniciar una startup. Confieso que a veces me gusta ser “el abanderado” y ponerme como carne de cañón en mis emprendimientos, pero a este punto no era una buena idea ponerme a liderar una iniciativa más. Los siete últimos años había vivido una intensa travesía entre el trabajo, las comunidades de Drupal y mi vida personal, quería darme un año sabático.

Cuando David me propuso ser co-fundador de Uconecta, me tomé la propuesta con mucha responsabilidad, significaba tener que cambiar algunos planes en el trabajo y hacer el espacio para un nuevo emprendimiento. No solamente eso, tenía que convencerme a mi mismo y a mi familia de que podía encontrar la determinación para hacer una verdadera locura. Algo parecido a meterse a una pista de deportes extremos y juegos mecánicos, el emprendimiento es más que una montaña rusa. No hay receta para encontrar ese “por qué” para emprender, simplemente hay que decidir dar el primer paso, eso es lo más difícil. A veces la emoción es grande, otras todo suena muy lógico. Muchas veces las circunstancias nos empujan pero finalmente hay que decidir, o se toma una decisión o se deja pasar el tren.

Mi esposa y yo.

Luego de varios días de meditación, oración y conversaciones con Nancy (mi esposa), encontré las razones para unirme a Uconecta. No solamente mis habilidades técnicas y mi experiencia encajan en el cuadro, sino también varios de mis ideales y visión personal son muy compatibles con la visión de Uconecta. Cuando pienso en lo que podría llegar a ser este emprendimiento, se tocan fibras muy profundas en mi corazón. Cuando ya no hay ideas, ni dinero, ni ganas de seguir adelante, busco dentro de mi el combustible de reserva, para creer que sí se puede cuando ya nadie quiere seguir adelante.

Conclusiones

Hay muchos aspectos para tener en cuenta antes de tomar la decisión de emprender, hay que tener claro si las habilidades que uno tiene suman, si se tiene el tiempo requerido, los socios adecuados y si los aspectos personales (familia, planes a futuro, creencias) sintonizan con lo que se está pensando hacer. Es muy común ver la foto de los que ganan tal o cual concurso, pero eso es solamente un parpadeo en una larga maratón, hay muchas historias detrás de cada startup ¿cuál quieres que sea la tuya?


1. Indio: Natural de la India.
2. The Lean Startup, libro de Eric Ries.